La transmisión de la fe en la familia, artículo 1

familiaromana

El influjo de la familia en la expansión del cristianismo (I)

Ninguna ingeniería económica y política está en capacidad de sustituir este aporte de las familias. El proyecto de Babel edifica rascacielos sin vida. El Espíritu de Dios, en cambio, hace florecer los desiertos (cfr Is 32, 15). Debemos salir de las torres y de las bóvedas blindadas de las élites, para frecuentar de nuevo las casas y los espacios abiertos a las multitudes, abiertos al amor de la familia.

SS Francisco

*  *  *

La transmisión de la fe en el pueblo de Israel

La familia en el pueblo de Israel tenía una estructura profundamente patriarcal en la que un elemento fundamental era la transmisión de la fe de padres a hijos.

El "Shemá" es la oración fundamental del pueblo de Israel. Este texto bíblico ha mantenido unido al pueblo hebreo a lo largo de los siglos: "iEscucha, Israel. El Señor es nuestro Dios, Él es Único. iAmarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu alma y con todas tus fuerzas!". Y enseguida añade: "¡Que estas palabras que te dicto hoy estén siempre en tu corazón. Las repetirás a tus hijos, y hablaras de ellas cuando estés sentado en casa y al ir de camino, al acostarte y al levantarte!" (Dt 6, 4-9).

En otras palabras, la transmisión de la fe en el pueblo de Israel no se apoyaba en la labor de la casta sacerdotal, sino en el núcleo familiar. La religión del Pueblo de Dios se transmitía esencialmente en la familia.

Las conversiones entre los primeros cristianos

El Nuevo Testamento presenta un panorama bastante parecido. Vemos cómo familias enteras se convierten después de la conversión del padre: es el caso de la conversión del funcionario de Cafarnaún ("creyó él y toda su casa": Jn 4, 53); o el del carcelero de san Pablo y Silas ("se bautizaron él y todos los suyos": Act 16, 25-34), etc.

Eusebio de Cesárea cuenta que los primeros evangelizadores cristianos estaban tan fortalecidos por el «Espíritu divino», que «al oírlos por primera vez, las multitudes, como si fueran una sola persona, abrazaban entusiásticamente en sus corazones la piedad para con el Creador del universo» (Historia eclesiástica III, 37, 3).

Muchos historiadores modernos aceptan el testimonio de Eusebio de Cesaréa sobre las conversiones masivas como la única respuesta al fenómeno de la rapidez de la expansión del cristianismo en los primeros tiempos.

Adolf von Harnack, autor de gran renombre como estudioso de la Teología y de la Historia del cristianismo, califica el crecimiento del cristianismo en términos de «rapidez inconcebible» y «expansión asombrosa», y expresó su creencia de que «el cristianismo hubo de reproducirse gracias a los milagros, pues el portento más grande de todos habría sido la extraordinaria expansión de esta religión sin contar con milagro alguno» (335, n. 2).

Sin embargo, las ciencias sociales modernas han expresado otras hipótesis para explicar el crecimiento del cristianismo en los primeros tiempos.

Pero este será el tema del siguiente artículo.

Siguiente >

Índice de artículos

 

Evangelio del día

 

Evangelio del día: La parábola del sembrador

Mateo 13, 1-9. Miércoles de la 16.ª semana del Tiempo Ordinario. Jesús siembra todos los días, y cuando aceptamos la Palabra de Dios, entonces somos el...

Novedad

Aprendo a ser testigo del Señor 1

Cuento del mes

 

Relatos de un peregrino ruso

«Cuando un peregrino venga a visitaros, prosternaos ante él. No ante el hombre, sino ante Dios.» Si esto es así, y l...

Recomendamos

 

Biblia Escolar de Casals

El estudio de las Sagradas Escrituras debe ser una puerta abierta a todos los creyentes. Es fundamental que la Palabra revelada fecunde radicalmente l...